ALGO PARA TI...
Entre lo fácil y lo difícil nos quedamos con lo fácil. Pero entre lo fácil y lo difícil no existe diferencia para Dios. El problema es que vemos difícil lo que es fácil para Dios. Hacemos las cosas difíciles para nosotros cuando vemos los obstáculos que nosotros mismos ponemos. Negamos lo que Dios no niega, cuando nos deparamos al próposito de su voluntad.
El ejemplo de eso, es que para nosotros es muy difícil que una persona se vuelva a levantar cuando cayó. Pero para Dios, levantarlo, es fácil. Perdonar a alguien, es difícil , pero para Dios es fácil.
Piensa: El nuevo próposito no complica las cosas, al contario, las simplifica.!
De: Cada Día.
Tu amiga Lisa.